Felinos » León Breñero - Jaguarundi

Otter Cat-Jaguarundi-Eyra Cat

Nombres Comunes en Inglés: Otter Cat, Jaguarundi, Eyra Cat

Nombres Comunes en Español: León Breñero, Leoncillo, León de la Montaña Pequeño, Gato Colorado, Gato Moro, Tigrillo

Nombre Científico: Herpailurus yagouaroundi

Estado de supervivencia: A este felino no se le busca particularmente por su piel, pero igual sufre declive debido a la perdida de hábitat y al incremento en la competencia por las presas con los ocelotes cuyo número está repuntando. La mayoría de los biólogos creen que ya están extintos en el sur de Texas. Debido a su necesidad de grandes territorios muchos expertos creen que aparte de inmensas reservas como la de la cuenca del Amazonas, no hay áreas protegidas suficientemente grandes que permitan la posibilidad de poblaciones de yaguarundíes en el futuro.  Su estatus en la evaluación 2008 de la UICN es “Menos preocupante”  lo que los pone en la misma clase que a los pumas y a los ocelotes, pero muchos expertos creen que esto debe ser reevaluado. Por muchos años se pensó que ellos no estaban en peligro porque eran vistos más frecuentemente en relación con otros felinos. Los investigadores creen que esto no se debe a que fuera más común sino a que son diurnos por lo que era más fácil durante el día.

El orden de las categorías de conservación de La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (UICN) es el siguiente:

  1. Menos preocupante
  2. Casi amenazada
  3. Vulnerable             
  4. Amenazada
  5. Seriamente amenazada
  6. Extinta en libertad
  7. Extinta 

Características:
En apariencia no es como los otros felinos; más bien se parece a una comadreja o a una nutria, de ahí viene uno de sus nombres comunes, gato nutria. Su tamaño es aproximado al de un gato doméstico, tiene la cabeza muy pequeña, orejas cortas, patas cortas y una cola casi tan larga como su cuerpo. También presentan muchas variaciones de color que incluyen negro puro, gris, café y rojo castaño. Antes se creía que las dos variaciones predominantes de color representaban dos distintas especies; el gris/negro se llamaba yaguarundí, el rojo se llamaba eyrá. Sin embargo, son la misma especie y se pueden encontrar ambas variaciones de color en la misma camada.

Pesan entre 4.5 a 9 kilos (10 a 20 libras) su cuerpo tiene una longitud de entre 55 a 77 centímetros (22 a 30 pulgadas) y su cola mide de 33 a 60 centímetros (13 a 23 pulgadas).

Pueden vivir en el bosque seco, bosque lluvioso, elevadas montañas de bosque nuboso, zonas pantanosas, áreas de matorrales, áreas de agricultura. Les gusta vivir cerca de alguna fuente de agua corriente. Se ha observado que son más tolerantes a la perturbación por parte de los humanos que otros felinos americanos.
Los yaguarundíes son principalmente diurnos lo que se indica en sus pupilas redondas. Tienen 38 cromosomas, y no están relacionados de cerca con los otros felinos centroamericanos, quienes tienen 36 cromosomas. Están un poco más relacionados con los pumas que con cualquier otro felino. Se cree que sus antepasados entraron a Norteamérica desde Eurasia a través del puente de Bering hace aproximadamente de 8 a 8.5 millones de años. También se cree que tanto el yaguarundí como el puma están relacionados más de cerca con los guepardos modernos de África que con sus primos americanos.

Estos felinos tienen glándulas odoríferas entre sus dedos traseros y las usan para marcar su territorio junto con sonidos y orina. La realización del acto físico de esparcir aroma de estas glándulas es muy similar al paso de baile “caminando en la luna” de Michael Jackson. Estos felinos también tienen glándulas odoríferas en los cachetes, ancas y el ano.

Los yaguarundíes tienen hasta 13 vocalizaciones diferentes, lo que sugiere que son relativamente más sociables que otros felinos, ya que la emisión de sonidos vocales indica que hay otro que los escucha e interpreta. Aunque muchas observaciones en su ambiente natural indican que son solitarios, hay evidencia de que en cautiverio forman grupos, además se les ha visto en libertad cazando en parejas. En este aspecto son diferentes de los demás felinos tropicales. También son más sociables en cuanto a la crianza de las crías ya que a los padres se les permite el contacto con los cachorros cuando tienen apenas tres días de nacidos.

  

Distribución: 
Se les puede encontrar desde México hasta el sur de Brasil, incluyendo Paraguay, Uruguay y el centro de Argentina. Es una especie principalmente de tierras bajas en un rango de 2000 metros (6500 pies) de altura, pero en Colombia se ha reportado que habitan en bosques de hasta 3200 metros (10400 pies) de altura. Se cree que está extinto en Texas que era su límite hacia el norte.

 

Caza y Alimentación:
Estos felinos persiguen a su presa y son extremadamente rápidos y agiles corredores con una increíble capacidad de aceleración. También son escaladores y saltadores expertos y pueden nadar bastante bien. Ellos comen pequeños mamíferos, reptiles, aves, pescado e insectos. Su hábito de atacar aves de corral les ha causado conflicto con los granjeros, donde normalmente los felinos resultan perdiendo. Libra por libra ellos comen más que cualquier otro de los felinos sin ganar peso lo que significa que ellos tienen un alto metabolismo. Aunque son diurnos, la evidencia sugiere que ellos cazan al ponerse el sol y al anochecer y pueden estar activos en la noche. Aunque se sienten cómodos en los arboles, prefieren cazar en el suelo. 

 

Reproducción y Ciclo de Vida:
Todavía no se sabe si estos felinos tienen una época de reproducción definida o cuando dan a luz durante el año. El periodo de gestación dura entre 65 a 70 días y la camada promedio consiste de 2 gatitos pero puede ser de entre uno hasta cuatro. La hembra busca las marañas más impenetrables del bosque o el agujero de un árbol para parir. Al igual que los leones y los pumas ellos nacen con manchas que eventualmente desaparecen. Empiezan a consumir alimentos sólidos después de 6 semanas y alcanzan madurez sexual entre los 24 y 36 meses. En cautiverio han vivido hasta 15 años.

 

Supervivencia a futuro en su ambiente natural:
De todos los felinos tropicales el yaguarundí tiene el futuro más sombrío por dos razones. La primera es que hay muy pocos en cautiverio por lo que no es viable tener un banco genético adecuado para continuar la reproducción en cautiverio ni para reintroducir la especie en caso de que se encuentre una inmensa reserva para ubicarlos. La segunda razón es que los machos requieren de un territorio increíblemente grande 100 km2 (40 millas cuadradas) y tienen que compartirlo con ocelotes y jaguares quienes compiten con ellos por las fuentes de alimento. Incluso los bosques más protegidos no producen las mismas fuentes de alimento que antes cuando no habían sido afectados por los humanos. Para mantener una población genéticamente sana se necesitan mínimo 500 individuos (250 machos), esto equivale a la necesidad de un territorio interconectado de mínimo 25,000 km2 (10,000 millas cuadradas) para mantener solamente una población reproductiva sana.

Aunque estos felinos demuestran una habilidad única para adaptarse a los hábitats alterados por humanos muchos estudios demuestran que a ellos les queda solamente un tiempo de vida limitado en libertad y en cautiverio hasta que la endogamia dañe el patrimonio genético. Esperemos que este no sea el caso. La madre naturaleza ya ha probado antes que los científicos se han equivocado.


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